viernes, 18 de marzo de 2011

UN MERCADO CON “PARADOS ASALARIADOS”: por Luis de Azcárate Díz


Se que el título es contradictorio –difícil de entender- pero espero que el lector, al final, lo comprenda.

En otros articulillos razoné y afirmé, algo bien sabido: que el que compra un producto o servicio, paga –al pagar el precio- todos los costes, más una plusvalía, que se embolsa el empresario, es ese “su beneficio”.

También razoné y afirmé que los empresarios están interesados en que toda la fuerza de trabajo disponible, trabaje, porque es la única forma de que proporcionen plus valía, es decir “su beneficio”. Por lo tanto los empresarios están interesados en que no haya paro, lo que significaría, que la capacidad de compra del mercado aumentaría hasta alcanzar un máximo.

Pues bien, eso es posible conseguirlo con un pequeño sacrificio económico de los empresarios: los que sean inteligentes lo aceptarán. Parafraseando el refrán afirmaremos que es “sacrificio para hoy y beneficio para mañana”, para ellos y para todos los ciudadanos. Me explico.

Se trata de crear un FONDO DE SOLIDARIDAD con un porcentaje del beneficio que sirva para restablecer la capacidad de compra que tendrían los parados si estuviesen trabajando. Con esto se acabaría con el efecto del paro en la capacidad de compra del mercado nacional. La pregunta es: ¿en las condiciones actuales de 20 por ciento de parados -4,2 millones- es esto posible o no pasa de ser un buen deseo?.

Veamos lo que nos dicen los números y simplifico las cantidades para facilitar la comprensión de lo que expongo. Todas las cantidades están referidas a datos del Instituto de Estadísticas.

Tomemos datos del año 2009. Año de plena crisis y datos confirmados.

Los salarios fueron 500.000 millones eu.

Puedo suponer que los “parados” tendrían una composición similar en sus salarios. Por lo tanto estos alcanzarían el 20 por ciento de la suma anterior, es decir 100.000 millones eu.

Los beneficios de los empresarios alcanzaron 450.000 millones eu.

Si de estos beneficios deduzco los 100.000 millones eu., tengo la posibilidad de aumentar la capacidad de compra de TODOS los parados, como si estuvieran trabajando y recibiesen un salario semejante al que reciben los que no están en paro.

Es fácil de comprender que si se alcanzase una situación como la descrita –sin precedente en la historia- la reactivación de la economía sería muy grande e inmediata. La demanda del mercado sería mayor que la oferta lo que conduciría a una mayor producción y creación de puestos de trabajo y nuevas empresas de productos y servicios que tendrían un
mercado asegurado, lo que beneficiaría a la “plus valía” de los empresarios. Tendría además, un efecto muy importante: dar la CONFIANZA que tanto necesita el mercado.

Contra la tendencia de subida de precios, debieran actuar, con mano firme las autoridades.

Al disminuir el paro, los fondos necesarios, disminuirían también, pero siempre se debiera garantizar plena capacidad de compra del mercado.

Es evidente que lo que propongo tiene como “víctimas” los empresarios.
Pero analicemos, con los números, lo que puede ocurrir. El “ratio” entre beneficios y salarios es de: 450dividido entre 500, es decir 0.9. Tengo derecho a suponer que esta cantidad se mantiene si invierto 100.000 millones en salarios para los parados, lo que daría un beneficio a los empresarios de 90.000 millones. Es decir que el consto de la operación sería de 10.000 millones. En esa cantidad se reducirían los beneficios de: 440.000 millones eu, un 2.3 menor.  Así es que son “víctimas hasta cierto punto”.

Si la clase empresarial actuase en esa forma voluntariamente, se prestigiarían ante los ciudadanos y compensarían esa mala fama de que gozan con los blindajes millonarios para sus sueldos y  retiros.

Si los empresarios creasen ese Fondo de Solidaridad, les ayudaría a comprender el papel que en la sociedad moderna debe desempeñar la empresa, como célula vital del desarrollo del progreso de la sociedad, contraria al concepto de “mi propiedad  para exprimir a conciudadanos y conseguir hacerme rico”.

Luis de Azcárate Diz

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