martes, 10 de enero de 2012

LOS PERSEGUIDOS. LA GUERRILLA LIBERTARIA DE LOS JUBILES

JOSÉ MORENO SALAZAR

LOS PERSEGUIDOS. LA GUERRILLA LIBERTARIA DE LOS JUBILES

EDITA: LATORRE LITERARIA Y AGE
Madrid, 2011
PVP: 18 €

José Moreno Salazar falleció el pasado 2007 a los 84 años de edad. Había nacido en Bujalance, Córdoba en 1923. Era el tercero de los siete hijos de una familia de braceros del campo. Se crió en el seno de una familia y un pueblo de larga y sólida tradición libertaria. Vivió la guerra en Córdoba y Jaén como refugiado en condiciones durísimas.
Durante la guerra el pueblo estuvo gobernado, hasta su ocupación por las tropas franquistas, por un Comité del Frente Popular presidido por militantes de la CNT. El principal dirigente político del municipio era Francisco Rodríguez Muñoz que presidió el comité del F.P., luego fue comandante de la 88 Brigada Mixta del Ejército Popular y al final comandante de la 38 División. Junto a él destacarían después en la resistencia sus dos hermanos Juan y Sebastián.


Tras la guerra y con 14 años José Moreno Salazar formó parte de la red de enlaces que intentaba sostener a los milicianos huidos que mantenían la lucha guerrillera en la campiña y la sierra cercanas a Bujalance, Montoro, y un amplio territorio entre las provincias de Córdoba y Jaén. Prácticamente toda la familia colaboraba con la guerrilla.
Tras la derrota la represión llevó a la cárcel al padre de José Moreno Salazar, luego fueron detenidos sus hermanos Antonio, Francisco y su madre y ferozmente torturados hasta dejar inválido para toda su vida a Antonio, que fue condenado a 20 años de cárcel en Burgos, que cumplió casi en su totalidad. El padre fue condenado a 12 años en el penal de Vitoria.
El grupo de resistentes en la sierra llegó a contar con unos catorce combatientes, todos de filiación anarquista, dirigido por los hermanos Rodríguez.
La red de enlaces en los diferentes pueblos y cortijos abarcaba a cientos de vecinos.
La serie de detenciones y torturas sobre la familia siguió hasta el punto de que él mismo hubo de huir a la sierra a unirse al grupo guerrillero en 1941. En el pueblo se había fusilado en ese periodo de posguerra a numerosos conocidos y amigos de José Salazar, algunos en su presencia. Él había sufrido dos detenciones más que le costaron tremendas palizas por parte de la Guardia Civil.
Durante dos años permaneció en la resistencia armada en el monte participando de numerosas acciones en diferentes pueblos y caseríos, entre las que se encuentran choques con fuerzas de la Guardia Civil que fueron mermando la capacidad de resistencia del grupo.
Al final el grupo fue aniquilado, por la delación de un chivato de la Guardia Civil infiltrado en el mismo, en el caserío de Mojapiés, provincia de Córdoba, en enero de 1944.
Sólo hubo dos supervivientes, un compañero que estaba fuera del caserío en ese momento y él mismo.
Tras durísimos interrogatorios pasó a la cárcel de Córdoba en espera de juicio. Sabiendo que le pedirían varias penas de muerte, consiguió evadirse en diciembre de aquel año.
Tras la evasión consiguió llegar primero a Manzanares, en la provincia de Ciudad Real, donde permaneció refugiado en casa de compañeros de la organización en la clandestinidad, y luego en Madrid.
En Madrid trabajó de peón de albañil en diferentes obras en situación muy precaria hasta que sospechando de él la Guardia Civil hubo de volver a huir, esta vez hacia Valencia.
Al cabo del tiempo y de muchas peripecias y huidas, consiguió comprar documentación falsificada a nombre de Antonio Pérez Sánchez y se instaló en Algemesí, provincia de Valencia, en 1945, donde se dedicó al estraperlo de arroz.
Nuevamente huido para no ser reconocido trabajó en el campo en Cataluña y Aragón y acabó instalándose en Barcelona con un negocio de venta de fruta en el barrio chino.
Nuevamente hubo de huir ante la posibilidad de ser descubierto por los numerosos hijos de Bujalance, Montoro, Bailén y otros lugares próximos a su lugar de nacimiento y actividades clandestinas, que se habían instalado en la ciudad.
En 1949, la Guardia Civil de Córdoba mata a un guerrillero solitario que quedaba en el monte. No sabiendo quien era y estando sumamente desfigurado el cadáver certifican la muerte de José Moreno, y dan la noticia a la prensa local. A partir de ese momento Moreno deja de ser buscado, pero no puede dejarse ver por nadie que le hubiera conocido sin peligro de echar abajo todo su montaje de huido con documentación falsa a nombre de Antonio Pérez.
Con esta falsa documentación llegó a casarse, tuvo hijos, que nunca llevaron, ni en la actualidad, sus verdaderos apellidos, y trabajó en pueblos de la zona de Cuenca como agente de seguros.
Muchos años después de la llegada de la democracia consiguió documentación real a su verdadero nombre, y siguió trabajando en Osa de la Vega como agente de seguros hasta su jubilación. No percibió ningún apoyo del Estado ni económicamente ni de ningún otro tipo por sus años de guerrillero, de cárcel o de huido sin posibilidades de trabajo formal. Vivió con su mujer con una pensión mínima y falleció en casa de su hija en el año 2007.
En 1954 recogió en una libreta que escondió cuidadosamente su memoria de la vida de guerrillero y de huido. Años después pasó a máquina sus apuntes y en 1982 añadió un colofón con lo más significativo de esos últimos años, además de corregir el texto.
Este es el documento del que disponemos en la actualidad, acompañado de un cierto número de fotografías de su familia en aquellos años de resistencia. Es un relato impresionante de su vida, incluyendo una continua descripción de aquellos años de hambre y represión violenta puesta en primera persona por un hombre muy lúcido que nunca perdió sus ideales anarquistas y que hubo de desenvolverse en condiciones extremas para sobrevivir.  

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