viernes, 17 de mayo de 2013

68 ANIVERSARIO DE LA LIBERACION DE LOS CAMPOS DE EXTERMINIO NAZIS



El viernes 10 de mayo, la Amical de Mauthausen española junto con un grupo de alumnos de los Institutos de Secundaria de Manresa y Santa Coloma de Gramenet, y las delegaciones de AGE y Republicanos-RPS de Cantabria, participaron en un acto de recuerdo en el castillo de Hartheim (Austria), a pocos kilómetros de Mauthausen, una "factoría selectiva" en donde se realizaban experimentos de vivisección con los presos, y en donde se les gaseaba y quemaba después. En el exterior del castillo fue colocada por sus familiares una placa en memoria de Jerónimo José Cicero, de Cantabria, que fue asesinado allí en 1941, después de haber pasado por Mauthausen y Gusen. 

Al día siguiente, sábado, participamos en un acto internacional de homenaje a los republicanos españoles y demás víctimas, asesinados en el KZ (Campo de concentración) de Gusen, contando con la presencia de varios supervivientes de los KZ, que aportaban un componente testimonial muy emotivo que se mantuvo a flor de piel de los presentes durante todo el desarrollo del acto. En el interior del Memorial de Gusen fue colocada una placa, próxima al horno crematorio, en memoria del cántabro Donato de Cos Gutiérrez, padre del guerrillero Jesús de Cos.
 
El domingo 12 de mayo miles de personas procedentes de Europa y otros continentes, agrupados por nacionalidades, fueron concentrándose ante los monumentos erigidos en memoria de las víctimas del campo de exterminio nacionalsocialista de Mauthausen (Austria). El correspondiente a los deportados españoles, es el único que hubo de ser sufragado por los propios supervivientes, tras quedar éstos abandonados a su suerte al ser liberado el campo el 5 de mayo de 1945. Finalmente, Francia accedió a acogerlos otorgándoles la nacionalidad francesa, ya que habían sido declarados apátridas por el régimen de Franco.

Monumento español
Cada grupo estaba compuesto por representación diplomática y militar, instituciones públicas,  organizaciones memorialistas, estudiantes, asociaciones juveniles, culturales, y diversos colectivos y particulares sensibles al significado de esta conmemoración.

Finalizado el acto en cada monumento, la representación de cada país inicia un recorrido por los demás obeliscos. A su llegada son saludados por la representación diplomática respectiva, y los militares del país visitante proceden solemnemente a depositar una corona de flores o de laurel, acompañados en ocasiones con la interpretación de las vibrantes notas de las cornetas y el retumbar de los tambores, mientras los civiles permanecen en actitud de profundo respeto y los militares realizan el saludo reglamentario.

Frente al adusto monumento español de granito, la representante de la Amical de Mauthausen, Rosa Torán, pronunció unas palabras de saludo, presentando a los alumnos de los institutos de secundaria de Manresa y Santa Coloma de Gramenet, y demás participantes, entre los que se encontraban familiares de deportados cántabros asesinados allí, miembros de la asociación AGE de Cantabria y Región de Murcia y Republicanos-RPS de Cantabria, además de componentes de la asociación austriaca que agrupa a los descendientes de los supervivientes españoles que se quedaron a vivir en aquel país.

Poco después se incorporó la delegación francesa con un secretario de embajada al frente, que además de hacer una ofrenda floral ante el monumento español, dirigió un emotivo discurso en reconocimiento a los combatientes republicanos, que tras exiliarse a Francia al término de la guerra civil, continuaron la lucha durante la ocupación nazi, siendo deportados a Mauthausen al ser capturados, y a los que Francia acogió y otorgó la nacionalidad tras la liberación del campo, ya que habían sido hechos prisioneros en suelo francés.

Monumento de Francia
A continuación, en el obelisco levantado por Francia, los españoles fuimos invitados a participar en el acto que estaba presidido por el embajador de Francia. En su presencia, el secretario de embajada no tuvo reparo en reconocer la deuda histórica que su país tiene contraída con la gesta de los republicanos españoles, mencionando que ha sido en el año 2012 la primera vez que la bandera republicana española ha ondeado junto a la francesa en un acto oficial (fue en el  Ayuntamiento de París el 25 de agosto pasado). Las banderas de la República Española se intercalaron con las de Francia, mientras los jóvenes estudiantes catalanes, desplegaban una enorme bandera tricolor. Al finalizar, los españoles fuimos invitados a iniciar los primeros compases de la Marsellesa y cantarla con los franceses.

Delegación checa después de depositar una corona de flores ante el monumento español

Ante la llegada de las representaciones de otros países al monumento español, sin una delegación diplomática que los recibiese, como se hace en el resto de los monumentos, el colectivo de españoles allí presentes tuvimos que asumir dicha función, agradeciendo expresivamente este homenaje a las diferentes delegaciones que lo visitaban: polacos, checos, húngaros, etc. etc.

Y de pronto, después de dos horas de estar recibiendo delegaciones militares y diplomáticas de otros países: “Ahí llegan…. tarde, como siempre” –añadió alguien-. Todas las miradas se dirigieron hacia las tres personas que, jadeantes y desgreñadas, se aproximaban por la pendiente. La estampa de la representación diplomática española no era patética, sino más bien parecía sacada de una película de Berlanga. El encargado de negocios y dos trabajadores –no funcionarios- de la Embajada, era todo lo que el estado español había movilizado como representación en un acto internacional de esta resonancia y categoría.
Representación diplomática española

Uno de los “diplomáticos”, portaba asida una corona de flores, como si de una cesta de manzanas se tratara, mientras que con la otra mano, llevaba recogida como con pudor la bandera de la monarquía española.

Apenas recuperado el aliento, y dejada sin solemnidad alguna la corona junto a las demás, uno de los miembros de la asociación AGE, Floren Dimas, se dirigió al que hacía las veces de embajador, el encargado de negocios de la Embajada, José María Valdemoro, reprochándole el lamentable espectáculo que ofrecía la delegación diplomática española en Austria. “Como militar y como español, me avergüenza que vengan ustedes con una triste corona, cuando las legaciones que han pasado por aquí esta mañana y que hemos tenido que recibir los que estamos aquí, lo han hecho con toda solemnidad, y han sido oficiales de sus ejércitos los que han transportado sus ofrendas florales”. “¿Donde están los militares españoles que vienen a rendir homenaje a los valientes soldados republicanos asesinados en Mauthausen?”.

Respuesta del embajador -con voz casi inaudible-: “En Viena no hay agregado militar que está en Berlín, y no ha venido porque ustedes nos acusarían de derroche en las actuales circunstancias, si nos gastásemos quinientos euros en el transporte”. “Más se han gastado los chinos y los cubanos que han enviado una dignísima representación desde mucho más lejos” – le respondió Floren Dimas.  Este diálogo fue seguido atentamente por los asistentes y recogido por las cámaras de foto y de vídeo, como testimonio de la ramplonería de la ridícula representación diplomática del estado español, en la conmemoración del Memorial de Mauthausen. Casi al mismo tiempo que esto ocurría, en Cataluña la Delegada del Gobierno del PP rendía homenaje a los supervivientes de la División Azul que fueron a luchar a las órdenes de Hitler y ahí sí que hubo representación militar e institucional. Esto en cualquier país de Europa es considerado apología del nazismo y está penado con cárcel. 
 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/16/catalunya/1368708685_692728.html.

Supervivientes polacos de los campos de exterminio

Delegación de Polonia en el desfile
Volviendo a Mauthausen, comenzado el acto principal en la gran explanada de la fortaleza, fueron desfilando las delegaciones nacionales presididas por supervivientes y altas autoridades civiles y militares, seguidos de la participación más variada imaginable (familias con niños en carritos, inválidos en sillas de ruedas, boys scouts marciales y serios, estudiantes, personas ataviadas con trajes regionales o típicos de cada país, sacerdotes ortodoxos, un obispo polaco, etc.). Al frente del grupo español, se colocaron los tres representantes de la embajada española, seguidos a distancia de los demás con las banderas republicanas y la de la Amical de Mauthausen. Al llegar al final del recorrido, el Consejero español inclinó la bandera monárquica ante la pirámide de coronas laureadas. En ese momento y ante los supervivientes y autoridades de todos los países, la delegada de Republicanos-RPS de Cantabria, Beatriz Sainz, mientras levantaba la bandera de la República exclamó con voz fuerte: “¡Esta es la bandera de España!”.

Contrastando con la esperpéntica representación oficial de España, que por no tener ni siquiera tenía una silla reservada junto a las demás legaciones y hubieron de sentarse entre el público –con la bandera monárquica plegada en ristre-, los demás países se volcaron en rivalizar por dar mayor prestancia, solemnidad y significación a sus delegaciones. El sentimiento compartido de los españoles allí presentes, fue de humillación y vergüenza.

Ningún representante de ninguna fuerza política ni sindical de la izquierda española, ha sido visto por Mauthausen en esta conmemoración, a pesar de las militancias de miles de los republicanos españoles allí asesinados. Ni una triste corona de flores se dignaron a enviar. Como siempre, ha sido la España civil, la de los simples ciudadanos, la que ha tomado la iniciativa para mantener la Memoria Histórica de sus mejores hombres y mujeres por defender la libertad.

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