sábado, 29 de agosto de 2020

Inauguración en León de una exposición sobre las presas republicanas

El próximo sábado 5 de septiembre se inaugura en el Centro Leonés de Arte (Av. Independencia, 18) una exposición titulada "Papillons. La palabra no dicha", dedicada a las mujeres republicanas prisioneras del franquismo. Será a las 12 del mediodía y estará abierta hasta finales de octubre en horario de 18 a 21 h, de martes a viernes, los sábados de 11 a 14 h. y de 18 a 21 h. Y los domingos y festivos de 11 a 14 h.

La exposición, dirigida por Lidia Martín Merino, miembro de AGE, consta además de un audiovisual dedicado a las presas republicanas.
 


lunes, 24 de agosto de 2020

82 ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO DE TORREVIEJA

COMUNICADO DEL PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA. VEGA BAJA DEL SEGURA

El 25 de agosto de 2020 se cumple el 82 Aniversario del bombardeo fascista a la población civil del pueblo de Torrevieja. Una fecha de Memoria, Reconocimiento, Reivindicación y Lucha. En 1938, un 25 de agosto, a las 8:30 horas de la mañana, la aviación fascista italiana al servicio del dictador Franco, bombardeó a la población civil de Torrevieja. 19 muertos y una multitud de heridos regaron las calles de sangre, acabando con las vidas de niños y adultos.

Este 25 de agosto de 2020 marcado por la situación de restricciones sanitarias de movimiento por la pandemia del COVID 19, los y las comunistas del PCPE expresamos con este comunicado nuestro homenaje y reconocimiento a las víctimas de este atentado criminal y a los cientos de torrevejenses encarcelados, fusilados y asesinados en las cárceles, cunetas y campos de concentración franquistas, exigiendo VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN para las víctimas del franquismo y seguir en la lucha contra la impunidad del franquismo y contra la continuidad del mismo bajo el palio de la Monarquía española y los gobiernos que la sustentan y amparan, exigiendo una verdadera Ley de Memoria Histórica antifascista, republicana y rupturista que permita política y jurídicamente la ilegalización y condena del franquismo y la Monarquía.

Para comprender la situación actual es necesario analizar el pasado, conocer nuestra propia historia, la historia del movimiento obrero y la historia de la heroica lucha de aquellos hombres y mujeres antifascistas, obreros y obreras que lucharon por una sociedad libre, sin explotación y sin clases.

La llamada “Transición española” y sus pactos de olvido traicionaron una vez más a estos luchadores y luchadoras, a las víctimas y a lo que representó su lucha antifascista, siendo producto de ello la actual impunidad del franquismo y de sus herederos.

El olvido, la traición, el revisionismo histórico y la continuidad de la impunidad siguen siendo la dinámica de actuación que se ha desarrollado desde los diferentes gobiernos existentes desde la muerte del dictador, dando así continuidad al franquismo a través de la monarquía borbónica y sus élites, con la complicidad de los partidos y gobiernos representantes de los intereses de la burguesía dominante y que hoy en día siguen defendiendo y legitimando la monarquía delincuente y corrupta, heredera del franquismo y representante de un sistema de explotación capitalista.

En el PCPE seguimos manteniendo la lucha activa junto a los colectivos y asociaciones republicanas y de memoria histórica, junto a las víctimas y familiares, exigiendo al estado español:

La nulidad de la Ley de Amnistía de 1977.

La nulidad de los juicios sumarísimos del franquismo.

El reconocimiento jurídico por parte del estado de las víctimas del franquismo y del fascismo y las víctimas de la Transición española.

La condena institucional y jurídica del franquismo como régimen genocida y criminal como primer paso para acabar con la impunidad del franquismo y juzgar a los criminales y torturadores.

Derogación de la actual Ley de Memoria Histórica por ser una Ley de punto final que sigue manteniendo la impunidad.

Elaboración de una Ley de Memoria Histórica antifascista y republicana que haga realidad los principios de VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN.

Localización y exhumación con intervención judicial de todas las fosas comunes existentes en el estado español.

Denunciar históricamente la llamada “Transición española” y a todos los sujetos que la hicieron posible, donde se engendraron los pactos de la vergüenza que dejaron en el olvido y traicionaron a todos aquellos y aquellas luchadoras republicanas/os, y sectores populares que dieron lo mejor de sus vidas por la defensa del régimen legalmente establecido, la república de trabajadores y trabajadoras.

Intensificar la lucha contra la Monarquía y por la República.

A nivel municipal exigimos al Ayuntamiento de Torrevieja como institución:

El reconocimiento institucional y jurídico de las víctimas del bombardeo.

La condena institucional y jurídica del franquismo.

La ubicación de un monumento en homenaje y reconocimiento de las víctimas.

Hoy en día la lucha contra el fascismo continúa. Es prioritario en la etapa actual la articulación de un fuerte movimiento republicano y antifascista que confronte con el fascismo emergente y el actual sistema de dominación, creando las bases para la construcción de un nuevo proyecto histórico para el estado español: la República Socialista, de carácter popular y confederal, donde la clase obrera y los sectores populares sean los sujetos directos en la toma del poder político, social y económico.

Hacemos un llamamiento a los colectivos, asociaciones, partidos políticos, a la clase obrera y a los sectores populares de la Vega Baja del Segura a la conformación de un frente republicano y antifascista, de lucha y de acción por la República popular y contra la Monarquía. La unidad y la organización nos hacen fuertes.

En Orihuela a 18 de agosto de 2020.

domingo, 19 de julio de 2020

Un Colegio Público de Laredo exhibe una placa dedicada a un golpista


La delegación de AGE en Cantabria ha dirigido una petición al Gobierno cántabro a través de la Dirección General de Memoria Democrática para que se elimine de la fachada del Colegio Público "Pepe Alba" de Laredo una placa con el siguiente texto: "Escuelas Nacionales del General Don Miguel Primo de Rivera". 

Si bien ése era el nombre de las antiguas escuelas, hace ya años que se cambió la denominación del centro educativo por su actual nombre de "Pepe Alba", por lo que no hay razón alguna por la que deba mantenerse la placa en la fachada dedicada a un general golpista y dictador.

Esperamos que pronto se proceda a eliminar un elemento antidemocrático, que no tiene nada de ejemplarizante en un centro educativo.

Alegaciones de AGE a la próxima reforma de la "Ley de Memoria Histórica"


Siguiendo la estrategia del documento Nizkor, contra la impunidad de los crímenes franquistas, nuestra asociación AGE ha presentado el pasado día 11 de julio las siguientes alegaciones a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática del Ministerio de Presidencia, en relación con la próxima reforma de la conocida como Ley de Memoria Histórica de 2007 que está elaborando el Gobierno:


Exposición de motivos:

Es evidente que en los últimos años la sociedad española se ha sensibilizado por la situación de las víctimas de la represión franquista, lo que ha dado lugar al surgimiento de numerosas asociaciones relacionadas con estos hechos.

A pesar de los años transcurridos, cualquiera que se acerca a esta cuestión se encuentra con la dejación por parte del Estado de la cuestión de las víctimas, de la memoria y de los derechos humanos, aunque este vacío se haya intentado subsanar con una Ley de Memoria a todas luces ambigua e insuficiente, de ahí la iniciativa que desde Presidencia se plantea ahora a las entidades memorialistas.

Y es precisamente desde el discurso de derechos humanos desde donde se puede hacer frente a la situación concreta e invitar al Estado a otorgar la justicia necesaria para poner fin a la situación de desmemoria, dejación e impunidad a que se ha reducido esta cuestión.

El derecho a saber el destino final de lo ocurrido a las víctimas de la represión en España, no consiste solamente en el derecho individual que toda víctima, o sus parientes o amigos, tiene a saber qué pasó en tanto que derecho a la verdad. El derecho de saber es también un derecho colectivo que tiene su origen en la historia, para evitar que en el futuro las violaciones se reproduzcan.

Como contrapartida, al Estado le incumbe, el "deber de recordar", a fin de protegerse contra esas tergiversaciones de la historia que llevan por nombre revisionismo y negacionismo; en efecto, el conocimiento por un pueblo de la historia de su opresión forma parte de su patrimonio y debe por ello conservarse.

Tales son las finalidades principales del derecho a saber en tanto que derecho colectivo, de conformidad con lo expresado en el documento de la ONU E/CN.4/Sub.2/1997/20, de 26 de junio de 1997, "La cuestión de la impunidad de los autores de violaciones de los derechos humanos (civiles y políticos)".

En un momento en que los modelos de impunidad impuestos en otros países, como Argentina y Chile, han visto caer su legitimidad y su legalidad, creemos que es oportuno que el Estado español, en parte responsable de dichos modelos, asuma su propia problemática, la problemática de lo que denominamos el "modelo español de impunidad", y ponga fin al mismo en forma democrática y con el respeto que todas las víctimas se merecen, pero teniendo muy claro que la finalidad es consolidar las libertades civiles y los derechos humanos.

No es posible que un estado de derecho permanezca silencioso y sus representantes minimicen la situación de los represaliados, encarcelados, asesinados, desaparecidos, así como la de los que pasaron por el sistema de campos de concentración franquistas, nacionalsocialistas o murieron en los campos de internamiento franceses, y también la de quienes sufrieron exilio y extrañamiento.

Tampoco es posible que los familiares de las víctimas que han visto pasar los años de democracia en silencio y humillación, vean que se les va la vida entre las manos sin conocer el destino final de los que sufrieron los actos planificados de exterminio y que no puedan, aún con los datos históricos en la mano, proceder a la recuperación de sus restos en forma legal, legítima y con los honores que les corresponden, llegando al absurdo jurídico de jueces que se niegan a proceder de conformidad con las normas legales vigentes y que, muchas veces, ni siquiera haya un letrado dispuesto a asistirles.

De la misma manera, es necesario que se adopten las medidas oportunas en los campos legislativo y jurídico para poner fin al despropósito que significa el que se hayan podido alterar las causas de las muertes en los libros de los registros civiles. Esta práctica ha tenido la finalidad de ocultar a los familiares qué es lo que realmente ocurrió en las zonas campesinas donde se exterminó y se saqueó a la población civil, mediante burdos procedimientos legales instrumentados para quedarse con sus bienes y humillar a los sobrevivientes, reduciéndolos mediante el hambre, el terror y la pobreza.

También es necesario abordar, con justicia y verdad, la cuestión de quienes, siendo niños, fueron trasladados fuera de España para protegerles del avance del régimen fascista, de quienes fueron entregados en adopción separándolos de sus familias y a quienes les fue ocultado el cambio de sus nombres y apellidos, modificados en aras del salvamento político-religioso.

Igualmente, es necesario adoptar las medidas necesarias para que las fosas de enterramiento de las tropas regulares de los ejércitos sean recuperadas en las condiciones previstas por las normas internacionales, así como aquellas en las que están enterrados los exiliados republicanos que nunca pudieron regresar, o aquéllas que la propia sociedad española pueda darse, y ello con vistas a regularizar la memoria de lo realmente ocurrido.

Es necesario que se entienda que la justicia es lo contrario de la venganza. Es necesario que no se equipare, en un discurso perverso, el concepto de justicia al de venganza, pues ello posibilita que se considere al olvido como una de las bases del estado social de derecho. Ninguna sociedad puede sobrevivir al desconocimiento de su propia historia, por horrible que ésta sea.

El presente escrito y sus propuestas no pretenden ser la solución a la cuestión de la impunidad, sino una aproximación a la cuestión y a los problemas aún por resolver.

Desde AGE le damos a conocer, por tanto la propuesta de actuación que modifica y profundiza los contenidos actuales, recogidos en la Ley de Memoria, a través de las siguientes declaraciones imprescindibles.

Considerando que:

I. Debe declararse la ilegalidad del régimen franquista por su alzamiento en armas contra un gobierno legítimo y la vulneración del ordenamiento jurídico en vigor.
II. Las Naciones Unidas declaran al régimen de Franco en su origen, naturaleza, estructura e historial como un régimen fascista alineado con las "potencias del eje".
III. Los crímenes de la represión franquista se enmarcan en el contexto europeo y su calificación viene dada por el derecho emanado de Núremberg.
IV.- La inobservancia de los derechos de las víctimas y familiares de las víctimas de la represión franquista se enmarca en el contexto de la impunidad que aún hoy existe en España.

Es por ello que:

Considerando que la impunidad es en sí y por sí misma una violación de derechos humanos y que con su existencia no sólo se viola un derecho humano, como el derecho a la justicia y a la verdad, sino que ella constituye un atentado a la dignidad humana propiamente tal.

La Asociación Archivo Guerra y Exilio (AGE) reitera su propuesta enmarcada en el siguiente:
Articulado

1. Ratificación de la Convención sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes contra la humanidad.

2. Declarar por Ley la nulidad de todas las acciones legales del régimen franquista, haciendo mención expresa a las Resoluciones de las Naciones Unidas adoptadas por unanimidad por la Asamblea General de la ONU el 9 de febrero de 1946 y el 12 de diciembre de 1946, y a su carácter criminal según las normas de derecho internacional.

3. Declarar la nulidad de todos los juicios penales y militares por arbitrarios e ilegales, adoptando las medidas adecuadas para el resarcimiento proporcional y actualizado de las víctimas, así como la reconstrucción de los archivos penales y judiciales afectados.

4. Elaborar una ley de exhumaciones e identificación de víctimas que tenga en cuenta los tipos de delitos, el necesario conocimiento de la verdad y que fije los procedimientos acordes con el derecho internacional de derechos humanos.

Dicha ley ha de tener en cuenta además los diferentes tipos de enterramientos clandestinos, oficiales, etc. y resolver el caso de las fosas comunes producto del plan de exterminio, de los enterramientos ilegales y de las fosas comunes de las tropas regulares en los frentes de batalla.

5. Elaboración de un Manual de Antropología forense adaptado a las normas internacionales de derechos humanos, crímenes de guerra y a la situación histórica de la II República y del régimen franquista, que permita ordenar los desenterramientos en orden a la instrucción penal correspondiente en función del tipo de delitos y las víctimas, sean éstas civiles o soldados regulares en los frentes de batalla.

6. Normalización legislativa de los bancos de datos de ADN para la identificación de víctimas, procediendo al registro judicial de las muestras de los restos de las víctimas, así como las de los familiares que lo soliciten, y creando los parámetros de reconocimiento que surjan de la experiencia antropológico forense y sociológica.

7. Ley de reconocimiento de los campos de concentración y de trabajos forzados, y reconstrucción de los procesos seguidos en los mismos y de las víctimas.

8. Desclasificación y catalogación de todos los archivos diplomáticos, militares y de inteligencia hasta la instauración del régimen democrático.

9. Inventario, catalogación y reorganización, con medios adecuados a la tecnología actual, de los archivos penales, judiciales, carcelarios, militares, de inteligencia, municipales, etc., a nivel de todas las administraciones, adecuándolos a las normas del derecho a la verdad y a la justicia de las víctimas.

Se ha de reconocer el libre acceso y la obligación de colaboración judicial de los responsables de dichos archivos con las víctimas y sus familiares, organizaciones de víctimas, organizaciones de derechos humanos y con la justicia nacional o de otros países.

10. Reconstrucción de las listas de víctimas españolas en terceros países como consecuencia del régimen franquista, incluyendo especialmente a los denominados "niños de la guerra", y solicitando, si fuera necesario, la colaboración internacional, especialmente en el ámbito europeo, para lo que se contará con las organizaciones de exiliados o de organizaciones extranjeras que hayan colaborado con el exilio republicano. Se procederá a la regularización jurídica de los problemas de nacionalidad española derivados del exilio y de los que son consecuencia de la inscripción de españoles en registros de autoridades legítimas de la II República, otorgando el mantenimiento de la doble nacionalidad de los exiliados y de sus descendientes en todos los casos.

11. Reconstrucción de las listas de víctimas y represaliados desde el golpe de estado franquista, de forma legalmente válida, otorgando el reconocimiento jurídico válido y teniendo especial cuidado con los menores, huérfanos y mujeres.

12. Adecuación de las normas de los registros civiles a efectos de la correcta determinación de las causas de muerte.

13. Establecer un inventario de los bienes saqueados, embargados o expoliados por motivos políticos, religiosos y de represalias.

14. Establecer una legislación que permita la recuperación e indemnización a cargo del estado, o de los responsables patrimoniales si existieran, de los bienes expoliados a personas físicas o legales por motivos políticos, religiosos o de represalias de cualquier tipo.

15. Legislación de reconocimiento de todos los militares que sirvieron lealmente a la II República, restableciendo su condición histórica y adecuando sus méritos reglamentarios a todos los efectos.

16. Legislación de reconocimiento de todos los militares y fuerzas irregulares de origen español, como es el caso del movimiento guerrillero antifranquista, que colaboraron con los países aliados en la resistencia contra los países del Eje y contra el régimen franquista, equiparándolos al reconocimiento jurídico, militar y social que se siguió en países como Francia y otros cuyo sentido democrático es indiscutible.

17. Reconstrucción de los mandos de todas las organizaciones franquistas en el interior y el exterior de España, para facilitar el derecho a la verdad y el conocimiento de los perpetradores de los crímenes contra la humanidad.

18. Fijación de un sistema de resarcimiento económico actualizado, en términos actuariales y que se corresponda con la realidad económica y social española, a todo tipo de víctimas aún vivas, herederos y sus familias, así como adoptar las medidas necesarias para el reconocimiento social y cultural, para lo que se procederá a la localización, catalogación y declaración como patrimonio histórico de los lugares de memoria de la lucha en defensa de la República y de la represión franquista.


Dolores Cabra
Secretaria General de AGE

martes, 7 de julio de 2020

Apolonio de Carvalho, Brigadista Internacional, Coronel en la Resistencia francesa y ejemplo de antifascista


Apolonio de Carvalho

Fui Secretaria organizadora de la Coordinadora de homenaje a las Brigadas Internacionales en 1996, en España. Apolonio fue uno de nuestros invitados activos más importantes. La forma de comprender la vida de este guerrillero de la libertad es un ejemplo a seguir. La solidaridad internacionalista impregnaba su conciencia. Era un seductor de la libertad. El y su compañera Reneé estarán siempre en el corazón de los que seguimos esa senda de lucha por la memoria y la justicia. 

Dolores Cabra. 
Secretaria General de Archivo Guerra y Exilio

Más información:

sábado, 4 de julio de 2020

Petición internacional para proteger un monumento antifascista


 
Nos lo envía Milo Petrovic, delegado de AGE en Belgrado. El monumento está ubicado en una pequeña ciudad croata con una rica tradición antifascista e internacionalista. Dieciséis voluntarios de esta pequeña comunidad lucharon en defensa de la República española. La petición es de carácter internacional y podéis enviarla a cualquier persona que desee respaldarla con su firma:
 
 https://forms.gle/SGeURj9WrtyxDFUd9

Un artículo sobre este tema se ha publicado en Galicia: 
 
http://www.galiciaconfidencial.com/noticia/131616-buscan-apoios-se-retire-monumento-brigadistas-internacionais-croacia


LA NECESIDAD DE PROTEGER UN MONUMENTO ANTIFASCISTA

En la ciudad croata de Perušić se conserva un monumento en homenaje a 129 combatientes antifascistas, entre ellos doce voluntarios que lucharon en las Brigadas Internacionales para defender la IIª República en la guerra civil española (1936-1939). La administración local pretende retirar este memorial del centro de la ciudad. Para evitar este atropello reclamamos el apoyo de instituciones internacionales y ciudadanos de todo el mundo. Es más necesario que nunca preservar la memoria pública de la gente que luchó en la Guerra Civil Española y en la 2ª Guerra Mundial y que pereció durante esos conflictos combatiendo al fascismo.

La villa de Perušić, localizada en el corazón de la región croata de Lika, es famosa por apoyar de manera significativa la lucha contra el fascismo en España (la ciudad tenía unos 1200 habitantes en el año 1931). De hecho, la lista de doce nombres inscrita en el monumento está incompleta: investigaciones recientes demuestran que al menos dieciséis vecinos combatieron en las Brigadas Internacionales. Muchos de ellos dejaron Perušić en la década de 1920, tanto por razones económicas como políticas, sobre todo cuando el Partido Comunista fue ilegalizado en Yugoslavia en 1921. Gran parte de ellos llegó a España desde sus nuevos países de residencia: cinco desde Canadá, otro desde los EE.UU., dos desde Bélgica, dos desde Francia y tres desde Yugoslavia. Cuando estalló la Guerra Civil Española estos jóvenes tenían entre 25 y 25 años de edad y muchos de ellos, proletarios, tenían experiencia en la lucha sindical en sus países de acogida. Durante el conflicto, ocho de ellos perecieron en combate: cuatro en la batalla del Jarama, otros en la Casa de Campo de Madrid, en Brunete y en la Batalla del Ebro. La mayoría combatió en la XV Brigada Internacional (Abraham Lincoln), formando parte del batallón balcánico Dimitrov, el batallón canadiense Mackenzie-Papineau, el batallón polaco Jaroslav Dombrowski y otros.

Božo Lulić recibió la medalla honorífica de las Brigadas Internacionales en enero de 1939 antes de retornar a Canadá. En 1945, tras la liberación, volvió a su pueblo natal. Tras la derrota de la 2ª República Española, Nikola Rukavina fue internado en los campos de concentración franceses de Saint Cyprien y Gurs, de donde logró escapar para ingresar en las filas del Ejército Rojo. En 1945 se integró en las fuerzas partisanas yugoslavas y combatió en las operaciones llevadas a cabo en el frente de Syrmia. Aunque faltan datos para completar los perfiles biográficos de algunos de los homenajeados, disponemos de información sobre los nombres inscritos en la placa del monumento.

En 1954 se inauguró en el parque central de Perušić un osario con los restos de 52 partisanos caídos. En 1980 se erigió el actual monumento sobre el osario, con un relieve en bronce y una placa con los doce nombres de los voluntarios de la guerra de España y 117 nombres de partisanos locales caídos. Además de honrar a estas personas, el monumento también recuerda a las 401 víctimas civiles del fascismo en el ayuntamiento de Perušić.

En este año de 2020, el gobierno municipal tomó la decision de ampliar el área de juegos infantiles en el parque, por lo que pretende retirar el monumento de su actual ubicación. Para ello emplearán incluso fondos de la Unión Europea. Esta decisión, obviamente, responde a motivaciones de carácter ideológico. Su traslado conlleva unos costes mucho mayores que su simple mantenimiento. Con el objetivo de preservar la memoria de sus ancestros, la comunidad local llamó a paralizar este proyecto de damnatio memoriae. Los vecinos y vecinas ven en esta actuación un intento claro por eliminar el último monumento antifascista que se preserva en esta región de Croacia desde la década de 1990.

Formamos parte de un equipo de investigación internacional e interdisciplinar que trabaja en un proyecto en otra zona de Croacia, con el objetivo de estudiar, registrar y preservar el patrimonio local relacionado con la 2ª Guerra Mundial. Es por ello que conocemos bien la importancia histórica de la conexión entre la Guerra Civil Española y la Guerra de Liberación de Yugoslavia.

Este es un llamado internacional para recabar apoyos de aquellas instituciones e individuos que reconozcan la contribución de los voluntarios de Perušić para derrotar el fascismo y el nazismo. Queremos honrar la memoria de aquéllos y aquéllas que decidieron arriesgar sus vidas para legarnos un futuro mejor. Hoy en día estamos viviendo tiempos oscuros, en los cuales fuerzas antidemocráticas están amenazando de nuevo la convivencia en paz dentro de nuestras sociedades. El monumento en memoria de los voluntarios antifascistas de Perušić es un símbolo inspirador para continuar rechazando la injusticia en este mundo global.

Guiados por esta idea reclamamos a la comunidad internacional apoyo para que los vecinos y vecinas de Perušić puedan defender la memoria de sus familias, así como este patrimonio. Un patrimonio indefectiblemente ligado a la memoria antifascista de los derrotados en la Guerra Civil Española.

Por lo tanto, apoyamos a la comunidad de Perušić en su defensa de un monumento que conmemora su contribución a la derrota del nazismo y el fascismo, y nos inspira para continuar luchando por la justicia social. Solicitamos al ayuntamiento de Perušić que reconsidere el proyecto de remodelación del parque y respete el monumento.
 
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viernes, 26 de junio de 2020

Reflexiones de Amparo Sánchez Monroy (delegada de AGE en Francia) sobre la Memoria Democrática y la situación politico-social actual

Hoy, en tiempos de pandemia mundial, hablar de Memoria Democrática resulta para una mayoría de ciudadanos totalmente fuera de actualidad, el tema les suena extraño, inadecuado, fuera de tiempo y de sus apremiantes preocupaciones. Y sin embargo precisamente hoy más que nunca los valores democráticos deberían imponerse en nuestras enfermas sociedades. Son imprescindibles para que este planeta nuestro no retorne a la barbarie.

Es un hecho comprobado que el tema de la Memoria Democrática republicana y de los valores humanistas sobre los cuales la Segunda República asentó su Constitución viene perdiendo fuerza. Hoy ese tema tiene menos visibilidad en el momento que vivimos y despierta menos atención e interés.

Para mi las celebraciones del 80 aniversario, tanto en Madrid, en el Senado, en donde hice una intervención en nombre de AGE, como en Toulouse, donde también intervine en nombre de AGE señalan un tiempo clave: habrá un antes y un después de 2019 y considero esa fecha como punto de arranque para una nueva reflexión sobre la necesidad -o no- de impulsar un cambio significativo en el tono y los actos a emprender si queremos detener, o al menos frenar, el declive anunciado.

En mi opinión, las celebraciones por venir ya no tendrán ni el lustre ni la resonancia del 80 aniversario en las instituciones y será más difícil acercar nuestro tema a una justa resolución, así como obtener el apoyo de una amplia mayoría en la opinión pública.

Si miramos con los ojos bien abiertos, hay muy poco espacio para los sueños humanistas: éxodos y exilios desgarradores, que superan en amplitud y miseria el que nos tocó sufrir en 1939. Una Europa que nos ha defraudado, en la que habíamos volcado nuestras esperanzas y nuestros deseos de paz y solidaridad con los pueblos del mundo, hoy, para mayor vergüenza de sus dirigentes e indignación nuestra, cierra los ojos y deja perpetuarse el inadmisible e inhumano escándalo del trato reservado a los emigrantes, una infinidad de dramas humanos a los que asistimos impotentes...pateras que vuelcan en aguas inhóspitas, el Mediterráneo convertido en la mayor fosa común de nuestro tiempo.

El mar Egeo y las islas griegas de Samos, Chios, Kos y Lesbos han pasado de paraísos a infierno, hoy son campos de concentración para los miles de refugiados llegados de Siria, Irak, Afganistán, Pakistán, Africa subsahariana, que pensando huir de la guerra, del hambre y la miseria de sus pueblos destruidos, han caído en manos de guardias corruptos de agencias y organizaciones cuya legalidad en materia de Derechos Humanos cabe no sólo cuestionar, sino denunciar, tales como Frontex, Europol, EASO, de las que depende la triste suerte de los que, jugándose la vida, lograron alcanzar las islas griegas.

En Lesbos está el campo de concentración de Moria, uno de los puntos más inhumanos y vergonzosos de Grecia o Italia. Para los que sabemos en carne propia lo que significa “guerra”, “exilio” y “campos de concentración” el drama de los refugiados actuales reaviva dolorosamente el trauma que desde entonces llevamos dentro, genera nueva indignación y rabia. No denunciar la monstruosidad que se está cometiendo con los refugiados en el siglo XXI en países que se dicen democráticos, es hacerse cómplice.

Hace unos días tuve un altercado en la consulta del médico con un paciente que arremetía contra los extranjeros, “esos refugiados que nos invaden, que nos quitan el trabajo y que tanta ayuda reciben de nuestro Gobierno”… etc. etc. Le paré los pies, claro, ¡a mis 82 años aún me queda energía para ello! Pero hay que tomarlo muy en serio, en el clima de xenofobia creciente hacer del refugiado el chivo expiatorio de nuestros males no es novedad, pero en la situación de crisis actual no deja de ser sumamente preocupante… como lo son los populismos de toda clase y el avance de la extrema derecha, no solo en Europa, sino en el mundo entero, un mundo violento, de tensiones extremas, de guerras sucias (Siria, Libia, con intervención de rusos y turcos) que aniquilan pueblos, guerras comerciales salvajes (USA-China) y de permanentes amenazas (USA-Irán).

El planeta entero revuelto como jamás y en el que vemos al mando de un país, que algunos persisten en llamarle “la mayor democracia del mundo” a un personaje tan imprevisible (por no decir loco) como Donald Trump, sin olvidar a otros gobernantes no menos inquietantes: Bolsonaro, Viktor Orban... y bastantes otros por desgracia, con una mención especial para el “iluminado” ministro israelí de la Salud, Yaakov Litzman, predicando que el Mesías nos salvará de las pandemias…

Igualmente inquietantes son las catástrofes climáticas y el desgaste de la biodiversidad, la desaparición de especies, la deforestación, la polución de los mares y del aire, consecuencia de un neoliberalismo mal entendido. Nacido en los años 30 con el objetivo de tener una economía “despolitizada” en un Estado fuerte, el neoliberalismo, cada vez más autoritario, se ha impuesto como único modelo económico en nuestras “avanzadas” sociedades hasta el ultraliberalismo actual y su nocivo corolario: la globalización salvaje que no solo ha dejado a los pueblos desamparados y cada vez más dependientes, peones manejables según el interés financiero de las multinacionales que dominan el mundo, que ha destruido el aparato industrial de Europa.

Pero más grave si cabe, es el preocupante desgaste general de los cerebros, el adormecimiento intelectual, la ausencia de proyectos de sociedad por falta de verdadero debate democrático. Una ausencia que deja vía abierta a los populismos y nacionalismos de corte fascistoide apenas disimulado, que van creciendo como hongos…

¿Cómo entender que los partidos de izquierda, que son nuestra familia biológica, hayan abandonado y tal vez olvidado la esencia de sus propios genes?

Declarados socialdemócratas convertidos a la sociedad de consumo se mueven encerrados en el espacio del estado nacional de su país, incapaces de resolver las contradicciones internas que los debilitan, o de animar el necesario debate de ideas que les ayudaría a renovar el pensamiento crítico y tal vez a valorar de nuevo los valores democráticos de origen que fundaron sus antepasados y con ello honrar una identidad que han dejado diluirse en las aguas inciertas y turbias del “social-liberalismo” que domina en Europa occidental desde los años 80. ¡Aún están a tiempo!

La desconfianza en los partidos políticos es hoy un sentimiento particularmente agudo y generalizado en nuestras sociedades. De la misma manera alcanza a los gobernantes y hasta a las instituciones. El descontento y la violencia estallan por doquier.

¡Cómo no!... frente a las desigualdades y los abusos generados por una doctrina económico-social dominante que aplasta a las clases obreras, a las clases medias y a los pobres del mundo…

¡Cómo no!… cuando en el seno mismo de la Unión Europea gobiernos “democráticos” criminalizan la ayuda a los refugiados, la acción de las ONGs, cuando un ciudadano sufre condena por haber dado un trozo de pan, un poco de leche o un abrigo para aliviar el sufrimiento de un ser humano…

¡Cómo no!... cuando la palabra “democracia” palidece, pierde consistencia y sentido. Cuando ignominiosos campos de concentración se extienden por toda la geografía, cuando los derechos humanos son constantemente pisoteados, cuando los derechos sociales más elementales son maltratados, cuando...cuando...el agravio de las tensiones toma un cariz amenazante…

Y es en este atormentado panorama cuando nos cae encima el coronavirus… Más de 4,6 millones de habitantes de nuestro planeta sometidos a la política confusa y contradictoria de sus gobiernos. Entre múltiples interrogantes e incógnitas hay una sola certeza: la privación, en forma autoritaria, de la libertad de ir y venir y nuestro total sometimiento al poder. 4,6 millones de seres humanos aterrorizados por el COVID-19, que les ha vuelto dóciles, disciplinados, dispuestos a aceptar sin más todas las limitaciones impuestas, aunque algunas de ellas resulten incomprensibles o absurdas.

Confinados, desconfinados, infantilizados con la amenaza copiosamente difundida por todos los medios de comunicación de que el virus está ahí y que seguro va a golpear de nuevo. La pandemia acalla protestas, silencia cuestionamientos y facilita la pasividad de toda una población ante el estado de excepción global adoptado por el poder. Así, el estado de ”urgencia sanitaria” decretado permite -sin mucha protesta- abatir todo tipo de barrera política e institucional existente.

Con todo lo expuesto hasta aquí y volviendo a la cuestión inicial sobre los “valores democráticos”, ¿he querido en algún momento decir que hoy, considerando el estado del mundo, la lucha de AGE por el rescate de dichos valores no tendría aceptación ni resonancia o resultaría estéril y vana? ¡No! ¡Y mil veces no! Solo que en el contexto actual de crisis sanitaria, política, social y cultural, todo resulta más complicado, más difícil. Estamos ante una nueva y peligrosa dimensión de las problemáticas abiertas, o mejor dicho, ensanchadas por la pandemia. Problemáticas cuya resolución, en un sentido u otro, va a depender de las fuerzas sociales, en función de la comprensión, de la fuerza y de la combatividad de cada uno.

¿Y cómo dar a entender claramente lo que está pasando a una población en cuyas mentes angustiadas, acobardadas, el coronavirus parece haber hecho más desgaste que en los cuerpos? No creo que de inmediato en tal situación (y aún teniendo toda la razón) AGE tenga el camino ancho y abierto. Los tiempos son de gran inquietud existencial, de angustia real...el otoño se anuncia ya lleno de amenazas, será caliente y habrá revueltas cuya fermentación se nota ya.

En Francia cuesta creer en ese “día de después” que nos promete Macron alimentando ilusiones. Los efectos de una crisis sin precedentes, los despidos anunciados, las quiebras, el desequilibrio económico en una sociedad en la que los pobres son los más afectados a todos los niveles...todo hace pensar que si nos descuidamos, el “día de después” podría ser no como el de ayer, ¡sino como el de antes de ayer! Ese es el pensamiento de muchos aquí. Las brasas aún calientes que han dejado los chalecos amarillos y las de las huelgas masivas en contra del plan de jubilaciones preparado por Macron que han impactado el clima político hasta la aparición del coronavirus, esas brasas son de las que no se apagan tan fácilmente.

Nadie va a salir ileso del tremendo choque provocado por la pandemia, ni las personas, ni los Estados. Nuestras democracias peligran y Europa desunida frente a los acontecimientos también. Eso piensa seguramente el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, cuando dice que para salir de la crisis “son cruciales una acción y una solidaridad mundiales”. ¿Se cumplirá su llamamiento? Difícil pronóstico…

Pero para terminar con una nota optimista, a pesar de todo, quiero citar las palabras del escritor y ensayista Emmanuel Todd de enero pasado:

“El mundo avanza hacia un nuevo período histórico. Estamos viviendo un retorno a la lucha de clases”. Cita a los chalecos amarillos como evidente fenómeno de la lucha de clases a la que alude y observa una sociedad en la que todos los grupos sociales, exceptuando el 1% son arrastrados por una pendiente descendente. Nota cómo aumenta la violencia de Estado (manifestantes que han quedado tuertos, otros con la mano arrancada por las granadas de la policía…) Luego concluye, con referencias a Marx, “estamos en el principio de un nuevo ciclo”.

Con ello os dejo meditar y debatir y que ello nos conduzca a fortalecer conciencias para actuar con firmeza. Sin voluntad colectiva para federar las luchas democráticas, graves peligros amenazan. ¿Cómo romper los frenos y obstáculos que impone una sociedad deshumanizada? Instaurar un nuevo modelo económico-social en donde sean respetados los Derechos Humanos, bien tratada la Naturaleza, de crecimiento menos agresivo y de intercambios comerciales equitativos, es hoy una imperiosa urgencia, tal vez la única manera de poder retomar el hilo de nuestras vidas (aunque ya no serán iguales) evitando el caos general que se está perfilando.

Nuevos filósofos y sociólogos proponen, para responder a las problemáticas actuales, democracia y más democracia en todos los niveles de la sociedad, desde el local al nacional y de éste al global. Utilizan la palabra “cosmopolitismo” en donde ayer decíamos “universalismo” pero la idea es la misma: desarrollar lazos de reciprocidad entre los pueblos, transnacionalizando las prácticas democráticas y los valores humanistas.